REGIONES CAFETERAS DE COLOMBIA

REGIONES CAFETERAS DE COLOMBIA


El café 100% Arábica que se produce en Colombia necesita condiciones climáticas específicas para su producción. Aunque es un producto propio de la zona tropical, su cultivo exige, además, condiciones especiales de suelo, temperatura, precipitación atmosférica y cierta altitud sobre el nivel del mar.

Las condiciones ideales para el cultivo se encuentran entre los 1.200 y 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar, con temperaturas templadas que oscilan entre los 17 y los 23 grados centígrados y con precipitaciones cercanas a los 2.000 milímetros anuales, distribuidas a lo largo del año. Si bien estas condiciones son las más comunes, también es posible producir un café sobresaliente a alturas marginalmente superiores o con niveles o frecuencia de precipitación diferentes.

La ubicación geográfica específica de cada región cafetera colombiana determina entonces unas condiciones particulares de disponibilidad de agua, temperatura, radiación solar y régimen de vientos para el cultivo de grano. Por ejemplo, las zonas cafeteras centrales del país presentan periodos secos y lluviosos intercalados a lo largo de diferentes meses, lo que permite cosechar café fresco regularmente durante todo el año. En la mayoría de las regiones cafeteras del país existe un período de floración que va de enero a marzo, y otro que va de julio a septiembre. La cosecha principal en estas zonas se realiza entre septiembre y diciembre, y hay una cosecha secundaria entre abril y junio que se denomina "de mitaca". La cosecha principal y la de mitaca pueden alternarse en otras regiones de acuerdo con su latitud.

Además de las condiciones especiales de altitud, latitud y clima, la caficultura colombiana cuenta con un atributo fundamental: la calidad de la tierra. Los suelos de las zonas cafeteras colombianas se caracterizan por ser en su mayoría derivados de cenizas volcánicas, lo que los dota de un alto contenido de material orgánico y buenas características físicas para la producción de café.

Los cafeteros colombianos en cualquier escenario cultivan únicamente café de la especie Arábica, utilizando variedades vegetales que se adaptan a sus condiciones específicas de producción que incluyen las conocidas como Típica, Borbón, Maragogype, Caturra, Castillo, Tabi y Colombia.

Geográficamente toda la región cafetera se extiende en torno y sobre las laderas de las tres cordilleras de los Andes Cordillera Oriental, Central y Occidental, incluyendo la confluencia sobre el Valle del rió Cauca, de los pueblos cafeteros de Antioquia, Caldas, Risaralda y Quindío y, en menor escala, en la Sierra Nevada de Santa Marta. Las zonas cafeteras colombianas están ubicadas en los departamentos de Antioquia, Boyacá, Caldas, Cauca, Cesar, Caquetá, Casanare, Cundinamarca, Guajira, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander, Tolima y Valle del Cauca. En estas regiones, que tienen una variedad de climas que abarcan desde el bosque alto andino, hasta el páramo y las nieves perpetuas, se cuenta con el clima y las condiciones atmosféricas óptimas para el crecimiento de los cafetales.

En general, se puede decir que las regiones cafeteras colombianas se caracterizan por diferencias entre los ciclos de lluvias y de cosecha y la altitud a la que se produce el café. 

En las zonas del Sur del país, cercanas a la línea ecuatorial, se produce café a una mayor altitud y a temperaturas que, sin ser extremas, son menos elevadas. Los cafés producidos en regiones específicas como Nariño o Cauca, Huila o Sur del Tolima tienen ciclos de cosecha particulares y son cafés con una mayor acidez y poseen ciertas características especiales en taza y particularidades específicas demandadas por mercados sofisticados. 

Por otra parte los cafés producidos en el Norte del país a latitudes superiores a los 9° Norte, similares a la latitud de los principales países productores centroamericanos de café, se producen a altitudes inferiores y en consecuencia a temperaturas superiores. Asimismo, estos cultivos de regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta, la Serranía del Perijá o los departamentos colombianos de Casanare, Santander y Norte de Santander, por razón de su oferta climática tienden a estar más expuestos a la radiación solar y, en consecuencia, los cultivos están frecuentemente protegidos por diferentes niveles de sombrío. Estos cafés, altamente demandados por mercados particulares, tienen una acidez menor pero un mayor cuerpo.

En el centro del país se produce el grueso de la cosecha cafetera colombiana. En las zonas conocidas como el eje cafetero, es decir los departamentos de Caldas, Quindío y Risaralda que con el Norte del departamento del Valle conforman el Paisaje Cultural Cafetero, se encuentran modernos cultivos de café que conviven con los de productores más pequeños y tradicionales. Estas zonas, como las de Antioquia, Cundinamarca, Boyacá y el Norte del Tolima tienen más de un ciclo de cosecha y producen café durante buena parte del año, llegando en ocasiones un mismo árbol de café a recibir hasta 8 visitas al año para seleccionar sus granos maduros.

La topografía de los departamentos del Eje Cafetero tiene suelos muy ricos donde se extienden las plantaciones de café a la sombra de las matas de plátano y árboles frutales. Sin olvidar que allí se produce una inmensa variedad de orquídeas y la palma de cera que se considera el árbol nacional.

La mayoría de las zonas cafeteras colombianas ubicadas en los departamentos colombianos de Antioquia, Boyacá, Caldas, Cauca, Cesar, Caquetá, Casanare, Cundinamarca, Guajira, Huila, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Quindío, Risaralda, Santander, Tolima y Valle, han conformado comités departamentales y municipales de cafeteros. Estos comités de cafeteros velan por los intereses de los productores de cada zona. 

En Colombia se tiene que solo un 24% de toda la zona cafetera es café, (con una predominancia del 33% cultivado al sol, 28% a la semi-sombra y 39% a la sombra), 34% en pastos, 33% monte y el 9% restante en otros cultivos y usos.

En cuanto a las variedades de cafetos cultivadas en Colombia, a parte de las comúnmente conocidas Típica, Borbón, Maragogype, Tabi, Caturra y Colombia, existen otras variedades denominadas exóticas que se siembran en menores proporciones, en fincas específicas y en cultivos generalmente orgánicos con altísimos controles de calidad con la finalidad de obtener excelentes calidades y características de taza principalmente para exportación o selecciones de café gourmet. Entre estas variedades exóticas encontramos: Borbones rojos y amarillos, Gesha, Laurina, Mokka, Pacamara, Pontú, San Bernardo y Tekisik.

Como exponente principal de estas fincas que cultivan variedades exóticas tenemos a CAFÉ GRANJA LA ESPERANZA que cuenta con 6 fincas de cafés exóticos, 2 en la Cordillera Occidental: “La Esperanza” y Cerro Azul”, en Trujillo - Valle del Cauca, 2 en la Cordillera Central: “Las Margaritas” y “Potosí”, en Caicedonia – Valle del Cauca, 1 en la Cordillera Oriental: “Sasaima”, en Sasaima – Cundinamarca, y 1 en Tierras Altas - Panamá, llamada “Carleida”. Otra finca importante en cafés exóticos es “Manantiales del Frontino” en Valle del Cauca, cuyo café variedad Gesha gano el galardón de Mejor Café del Año 2011. La principal promotora y comercializadora de cafés finos y exóticos Colombianos es Colombian Mountain Coffee CI S.A.S.