A Ghost Story.

A Ghost Story.

It was a rainy night, and thunder and lightning crashed. I had spent the weekend in the country with some friends and started back to the city Sunday evening. After an hour, my car suddenly stalled. I had just driven by a house, so I decided to walk back to it.
I arrive at the front door, wet and dripping. Before I had even rung the bell, the door opened. A smiling old lady was standing there. She didn't say a word, but took my hand and led me inside. I asked if I could use the phone, but she didn't answer.
I looked around for a phone, but could not find one. In fact, the whole house looked like it had been transported from the 1800's. There were no electric lights, just candles. There was no television and no radio.
The old lady motioned me to go upstairs and showed me into a bedroom. There was a fire in the fireplace and a comfortable bed heaped with pillows. She let me know with gestures and smiles that I could stay there, and I decided that it would be better than going back out into the stormy night.
I was very tired, so I laid down on the bed and went to sleep. In the middle of the night, I smelled smoke and woke up. I got out of bed and opened the door. The whole downstairs was on fire. I figured a candle had fallen over and caught the carpet on fire.
The old lady was nowhere in sight. I called to her and looked in all the upstairs rooms, but I could not find her. Finally, I had to get out myself, so I opened the window in my bedroom and climbed down the tree next to the house. When I got to the ground, I saw flames shoot from the room I had just left. I had escaped just in time.
I ran back to my car. It started immediately and I drove off to get help. I stopped and pounded on the door of the first farmhouse I found. When the farmer and his wife came to the door, I explained about the fire. They looked at me strangely. Then the farmer said, "There is no house there. That house burned down a hundred and fifty years ago."

Memorias del Subsuelo, la polifonía y el antihéroe.

Memorias del Subsuelo, la polifonía y el antihéroe.

Memorias del Subsuelo es una novela corta dividida en dos partes. La primera consta de 11 capítulos breves y es básicamente un monólogo interior en el que el protagonista, un funcionario frustrado y que se siente miserable, enfermizo y excitable, dirige su monologo a unos lectores, que el mismo dice inexistentes, puesto que dice que no esta escribiendo para ser leído. La segunda consta de 10 capítulos, breves también, aunque no tanto, esta segunda parte, el hombre del subsuelo la titula como “a propósito de nieve derretida”, y la titula este, pues es el relato del que nos va a hablar; esta segunda parte es el relato de algo que le paso al narrador, al personaje del subsuelo en su juventud, es una memoria; y en esta se aclaran algunos de los pensamientos que expresa en su monologo de la primera parte, en la cual pueden volverse confusos, al presentarse en una forma se podría decir que desorganizada.

Memorias del Subsuelo es considerada una novela realista, de corte existencialista; al lado de esta podemos ver novelas como La Metamorfosis de Kafka, Tiempos Difíciles de Dickens, La Nausea de Sartre, Crimen y Castigo del mismo Dostoievski y Eugenia Grandet de Balzac entre otras.
Son novelas que tienen cosas en común, aunque no entre todas, podemos ver como La Nausea y La Metamorfosis comparten con las Memorias del Subsuelo esa voz de un solo personaje, a manera de diario, casi de confesión; Vemos como Tiempos Difíciles y Eugenia Grandet comparten esa descripción de la sociedad, de la pirámide social, la diferencia entre clases, como en Crimen y castigo esa sociedad y la problemática económica llevan a todo una análisis psicológico por parte del personaje principal; Tiempos Difíciles es un claro ejemplo de ese rechazo por la industrialización, por la humanidad allá afuera que nos muestra el hombre del subsuelo.
Son novelas que nos muestran la incertidumbre de los destinos humanos, la ausencia de comunicación entre las personas; son narradas en primera persona, con un protagonista individual y generalmente un espacio reducido.
Son novelas en las que podemos ver reiteradamente temas como el sufrimiento y todo lo que conduce y se deduce de este, como las diferencias de clases sociales, el rechazo a la industrialización, a la globalización; y el orgullo, la humillación, la insatisfacción, el suicidio, la destrucción de los valores, la redención espiritual; respectivamente.


Las obras de Dostoievski están comprimidas en el tiempo, algunas solo se desarrollan en un par de días, esto hace que el lector se permita no tener que pensar en este, se libre del proceso, del fluir del tiempo; por otro lado las novelas de Dostoievski son toda una encrucijada de ideas, puntos contradictorios y personajes que se desarrollan al mismo tiempo y cada uno con su propia voz.
Por esto, para Bajtín, Dostoievski es el creador de la novela polifónica, Bajtín manifiesta que pareciera que las obras de Dostoievski no fueran obra de un solo escritor, parecen discursos filosóficos independientes y hasta contradictorios de varios pensadores.

Los personajes de Dostoievski tienen autoridad ideológica, son independientes, son los autores de su propia concepción ideológica y no los objetos acabados de la visión artística del escritor; incluso la voz del autor, del Propio Dostoievski se mezcla con las de sus personajes, a veces se ahoga, a veces la olvidamos. Se crea polémica con los personajes, existe el dialogo entre el lector y estos, cada personaje tiene algo que decir, algo que enseñar, es una voz más, con toda una serie de ideas detrás. Son varias voces, es toda una polifonía. La voz del personaje, lo que este dice y piensa de sí mismo y de su entorno, del mundo en el cual se desarrolla, es tan válida como la voz del autor, como lo que dice este acerca de su personaje.
Los personajes de Dostoievski parecen existir realmente hasta el punto tal en el que se nos olvida que hay un escritor detrás, que los creo; sus voces, sus pensamientos, sus debates filosóficos consigo mismos son tan reales, tan verosímiles; Dostoievski no explica nunca del todo a sus personajes, estos se van formando a medida que va avanzando la obra, siempre se contradicen, sorprenden al lector con sus actos y pensamientos, conservan esa realidad, esa existencia, como si realmente existieran, como si fueran personas, y no objetos de la creación de un escritor.

Aunque Memorias del Subsuelo parece un monologo inacabable, porque por cierto Dostoievski nos deja en el final la idea de que simplemente aunque esas memorias del hombre del subsuelo continúan, el no va a transcribir mas; parece un monologo inacabable de un funcionario resentido que vive solitario en una habitación del subsuelo, dice Bajtín que es un manuscrito de tipo confesional en el que en su construcción formal sobresalen la diatriba, la polémica y el soliloquio. Según Bajtín, la diatriba es un género retórico internamente dialogado y construido habitualmente en forma de conversación con un interlocutor ausente, lo cual conduce a la dialogización del mismo proceso del discurso y del pensamiento. La actitud dialógica hacia uno mismo determina también el género del soliloquio; se trata de una plática consigo mismo.
El hombre del subsuelo habla consigo mismo y con el lector de igual forma, nos habla y se habla, busca su verdad, se miente, trata de engañarse, de engañarnos, habla con su razón y con su emoción, con la mente y el corazón; logrando así que el lector conozca no solo sus argumentos, convicciones, ideas, creencias y teorías, sino también sus sentires, su rabia, sus odios, sus vergüenzas, su aburrimiento, su humillación, sus dolores y su extraña y un poco masoquista forma de sentir placer.
Bajtín dice que la palabra del hombre del subsuelo es una palabra contradictoria, internamente dialogizada hasta límites extremos; que el hombre del subsuelo mantiene idéntico diálogo sin solución tanto consigo mismo como con el otro.
Aparte de su soliloquio que desenmascara y quita los disfraces de la hipocresía hacia adentro y hacia afuera, en el monologo de este hombre del subsuelo intervienen los juicios de un público imaginado, todo lo que se imagina que dirá el otro, que dirán los lectores acerca de lo que está contando en estas memorias, como lo juzgaran; se supone que el hombre del subsuelo no está escribiendo para nadie, no escribe estas memorias para publicarlas, sin embargo todo el tiempo esta interpelando a unos lectores supuestos, que lo entiendes o no, que lo juzgan o no, opiniones que él dice no importarle, mas todo el tiempo está pendiente de estas.
El hombre del subsuelo se nos presenta como un nihilista autodestructivo, un héroe realista, que vive su drama de ser despreciado por la sociedad de la cual la aspira llegar y situarse en su cima, mas cuando la poderosa máquina social descubre que este quiere ascender lo destruye. Lo devuelve humillado a su posición, castiga cruelmente su osadía exponiéndolo a la vergüenza pública y lo señala con la infame marca de los perdedores.
Es un antihéroe contradictorio, es un hombre del subsuelo marginado social, infeliz y vengativo, cuya vida se va en urdir venganzas, en roer su culpa, en hundirse más en su tragedia, actúa en contra de sus principios morales con el supuesto objetivo de liberarse de éstos.

El valor estético no puede ser aprehendido sino en relación con la dimensión social del texto.


Bibliografía.

*BAJTÍN, Mijaíl. Teoría y estética de la novela. Las formas del tiempo y del cronotopo en la novela. Ensayos de poética histórica. Págs: 237-409
*BAJTÍN, Mijaíl. Problemas de la poética de Dostoievski. México. Fondo de Cultura Económico, 2003.
*BALZAC, Honore de. Eugenia Grandet. Editorial La Oveja Negra. Bogotá, 1982
*DICKENS, Charles. Tiempos Difíciles. Editorial La Oveja Negra. Bogotá, 1982
*DOSTOYEVSKI, Fedor. Memorias del subsuelo. Editorial Juventud S.A, Barcelona, 1969
*DOSTOIEVSKI, Fedor. Crimen y Castigo I. Editorial La Oveja Negra. Bogotá, 1982
*DOSTOIEVSKI, Fedor. Crimen y Castigo II. Editorial La Oveja Negra. Bogotá, 1982
*IGARTUA U, Iván. Dostoievski en Bajtín: Raíces y límites de la polifonía. Universidad del País Vasco, EPOS, XIII, Págs: 221-235, 1997
*KAFKA, Franz. La Metamorfosis y otros relatos. Editorial La Oveja Negra. Bogotá, 1983
*LLINARES C, Joan B. Una lectura antropológica de Memorias del Subsuelo de Dostoievski. Universidad de Valencia, Thémata, Revista de Filosofía Núm. 39, 2007
*SARTRE, Jean Paul. La Náusea. 9a Edición.

FASCES.

FASCES.

Los fasces (plural de fascis = haz, femenino de la 3ª Declinación - Temas en i) eran haces de 30 (una por cada curia de la Antigua Roma) varas de madera, casi siempre de abedul, aunque en algunas ocasiones de olmo, atadas de manera ritual, generalmente, con una cinta de cuero de color rojo, formando así un cilindro y a su vez se ataba a este, usualmente, un hacha común (de un solo filo), o a veces, un labrys (hacha de doble filo).
Los fasces también son conocidos como haz de lictores, puesto que ellos, los lictores, eran los encargados de llevarlos, normalmente sobre el hombro izquierdo; los lictores (plural de lictor, que viene del verbo ligare=obligar) eran oficiales públicos del periodo republicano de Roma Clásica, y eran los encargados de escoltar a los magistrados curules, también desempeñaban funciones que hoy identificamos en la policía local, como garantizar el orden público y custodiar prisioneros, mas, básicamente, eran guardaespaldas.
Los fasces se les atribuyen principalmente a los reyes etruscos siendo después adoptados por los monarcas romanos perdurando así durante la república y parte del Imperio.
Los fasces simbolizaban la fuerza a través de la unidad; eran símbolo de la autoridad de su imperium (mando, precepto, orden, “poder para dar órdenes”) y su capacidad para ejercer la justicia; el castigo y el poder sobre la vida y la muerte. Los fasces servían también para azotar a los malhechores antes de su ejecución. Las varas unidas querían decir “La unión hace la fuerza”, ya que representan la fuerza que una sola vara no tiene, puesto que es más fácil quebrar una sola vara que quebrar un haz de estas. El hacha simbolizaba el poder de Estado y la autoridad; el poder para ejercer castigo corporal o capital. Los lazos que mantienen juntas las varas simbolizan que el estado tiene la obligación de ejercer moderación en el ejercicio de ese poder.
Cada personaje curul requería un número diferente de fasces dependiendo su cargo así, Cesares, dictadores, Magister equitum (jefe de caballería), procónsules, cónsules, promagistrados, y pretores o magistrados, dependiendo su rango llevaban cierta cantidad de fasces; como ejemplo el dictador llevaba 24, el cónsul 12 y el pretor 6.
Dentro del pomerium (el limite sagrado de la ciudad de Roma), el hacha de los fasces era removida, esto significaba que bajo circunstancias políticas normales, el poder de imperium de los magistrados no incluía su poder judicial sobre la vida y la muerte; dentro de la ciudad este poder recaía en el pueblo a través de las asambleas; en la ciudad los magistrados curules tenían derecho para castigar, pero no para ejecutar. Sin embargo, durante tiempos de emergencia cuando la República de Roma declaraba una dictadura, los lictores que acompañaban al dictador podían mantener las hachas de sus fasces, incluso dentro del pomerium, significando esto, que el dictador tenía el ultimo poder en sus manos.
En la actualidad se usan los fasces en muchísimos escudos, imágenes, iconos y banderas:
*Lo podemos ver en Estados Unidos en muchísimas partes: en la oficina oval, en la insignia de la guardia nacional, en la bandera de los Estados Unidos y la maza de la Cámara de representantes, en el congreso, en el sello del senado, en la base de la Estatua de la Libertad, en el monumento Lincoln Memorial, entre otros.
*Es emblema nacional de Francia y figura en su escudo, en la insignia de la Armada Francesa, en la arquitectura, etc.
*En Rusia y en Suiza.
*En la policía de Noruega y Suecia.
*Es el símbolo del fascismo italiano (su nombre se deriva de estos).
*Es el icono de la Guardia Civil Española.
*En el Palacio de Justicia de Buenos Aires en Argentina.
*En el escudo de la Policía Metropolitana en Montevideo, Uruguay. Y también en el escudo del partido nacional de dicho país.
*En el escudo de Ecuador.
*También fue usado como símbolo de las revoluciones de Latinoamérica y de Colombia.
*Y aquí en Colombia lo vemos en el escudo del departamento de Norte de Santander; en el Congreso de Cúcuta; en el escudo de la Gran Colombia, entre otros.
Escogí este símbolo Romano pues representa la unidad y la fuerza de Roma, además podemos verlo en la actualidad en infinidad de lugares y normalmente no conocemos ni su significado, ni su origen.