Educación constructivista, Piaget y Vigotsky.

Educación constructivista, Piaget y Vigotsky.

El constructivismo, como perspectiva epistemológica y psicológica, propone que las personas forman o construyen mucho de lo que aprenden y entienden, subrayando la interacción de las personas con su entorno en el proceso de adquirir y refinar destrezas y conocimientos. Tanto Piaget como Vigotsky postularon el conocimiento como construcción, postularon que el conocimientoes un proceso de construcción por parte del sujeto; para ellos el desarrollo cognoscitivo es algo muy complejo, porque no se trata de adquisición de respuestas sino de un proceso de construcción de conocimiento.
Para Piaget el niño construye el conocimiento a través de la lectura, la escucha, la observación, la exploración y la experiencia de su medio ambiente. Piaget estableció 4 etapas para el Desarrollo Cognitivo: de los 0 a los 2 años el uso de las capacidades sensoriales y motoras en la exploración del entorno; de los 2 a los 7 años el uso de los símbolos y la respuesta a los objetos y eventos de su ambiente; de los 7 a los 11 años el inicio del pensamiento lógico; y desde los 11 años el uso del pensamiento sistemático y abstracto. Piaget estableció unos principios para tener en cuenta en un aula de clase, dice que el rol del profesor debe centrarse en proveerle al niño un ambiente adecuado para que se dé una investigación espontanea; los niños deben tener la libertad para comprender y construir los significados a su propio ritmo a través de las experiencias. En este proceso es normal que se cometan errores y la idea es hallar las soluciones pertinentes, ya que esto es importante para que exista asimilación de los nuevos conocimientos; deben existir grupos colaborativos en donde los niños interactúen naturalmente pues el aprendizaje es un proceso social.
Vigotsky también consideraba que el medio social era crucial para el aprendizaje, pensaba que este se produce mediante la integración de los factores social y personal. El entorno social influye en la cognición por medio del lenguaje; los objetos culturales como las maquinas, los medios de transporte, los electrodomésticos; y las instituciones sociales como los templos religiosos y las instituciones educativas. Vigotsky hacia énfasis en la influencia de los contextos sociales y culturales en el conocimiento, decía que el rol del tutor debía ser activo, mientras que las habilidades mentales de los niños se desarrollan de forma natural, mediante el descubrimiento. Para Vigotsky la comunidad, el entorno en el que vive el niño tiene un papel fundamental en su aprendizaje, en la medida en que este afecta la forma en que ve el mundo. Vigotsky también establece unos principios para un aprendizaje ideal en el aula o salón de clase; dice que el desarrollo y el aprendizaje son actividades sociales y colaborativas, que no se pueden enseñar, está en cada niño construir su propia comprensión; se debe usa la Zona de Desarrollo Próximo al diseñar situaciones adecuadas para que el niño obtenga el apoyo necesario y su aprendizaje sea optimo. La Zona de Desarrollo Próximo es la distancia entre el nivel real de desarrollo y el nivel de desarrollo posible, es el espacio o diferencia entre las habilidades que posee el niño y las que puede llegar a aprender mediante el apoyo de un tutor; se parte del hecho de que un niño puede solucionar independientemente ciertos problemas con los conocimientos que posee y hay otros que solucionara con la dirección de un tutor o un compañero más competente. En la ZDP, maestro y alumno, sea un adulto y un niño o dos niños uno novato y otro experto, la idea es que trabajen juntos en esas tareas que el niño no puede hacer solo; el que sabe más, el que tiene mayor conocimiento y habilidad comparte con el que sabe menos y así superan los problemas. Otro aporte importante de Vigotsky es el concepto de andamiaje educativo, una analogía con el andamiaje usado en construcción, la idea es que brinde apoyo, sirva de herramienta, amplíe el alcance, y se use selectivamente, de manera que el niño se centre en las actividades que están dentro de sus capacidades y así vaya avanzando. Este andamiaje siempre debe estar dentro de la ZDP, y a media que el niño va adquiriendo conocimiento se va retirando para que pueda desenvolverse con independencia. La enseñanza debe basarse en intercambios sociales, en los que cada integrante de un grupo tiene algo que enseñarle a los otros y algo que aprender de los otros, es una enseñanza recíproca.

El profesor constructivista debe ser un mediador entre el conocimiento y el aprendizaje de los niños, debe compartir sus experiencias y crear actividades en las que los niños compartan las suyas, debe promover actividades útiles y que les ayuden a los niños a adquirir conocimientos aplicables en la vida cotidiana de estos; la misión de un profesor constructivista es que sus alumnos logren tener autonomía, su preocupación es formar niños autodidactas, en un proceso gradual en el que el niño va aprendiendo a ser responsable; debe facilitarle a sus alumnos los instrumentos necesarios, el andamiaje para que estos puedan alcanzar y construir su aprendizaje.

Educación no tradicional, Descartes, Rousseau y Locke.

Educación no tradicional, Descartes, Rousseau y Locke.

Existen grandes diferencias entre pedagogía tradicional y no tradicional, principalmente el papel que se le otorga al aprendiz y a su entorno en el proceso educativo. Grandes pensadores dieron su aporte a este respecto, en su época, y con estos se reformo la educación tradicional dando paso a una educación que no lo es tanto, la educación NO tradicional.
Descartes, remarcaba el papel de la lógica como el principio fundamental del pensamiento racional; recomendaba no admitir nada como verdadero, dudar de todo; comentaba que la lectura de los buenos textos antiguos ayuda a formar el espíritu, aunque sólo a condición de leerse con prudencia; reconocía el papel de las matemáticas, a través de sus aplicaciones mecánicas, para disminuir el trabajo de los hombres, y declaraba su admiración por su exactitud, aunque le parecía que sobre ellas no se había montado un saber lo suficientemente elevado; decía que los libros de los moralistas paganos contenían muchas enseñanzas y exhortaciones a la virtud que eran muy útiles pero que, en realidad, no ayudaban mucho a identificar cual era la verdadera virtud; decía también que la filosofía daba medios para hablar con verosimilitud de todas las cosas y hacerse admirar por los menos sabios, que la jurisprudencia y la medicina daban honores y riquezas a los que las cultivaban, pero no existía ningún interés real por la verdad, la salud o la justicia. Y decía que los sabios no estaban de acuerdo en nada que la filosofía era un completo desastre y era en esta en la que debían basarse todos los saberes. Su paso por la enseñanza tradicional le mostro que debía investigar por su propia cuenta y que como muestra con su Método, había que dudar de todo.
Locke recomendaba un currículo y una metodología de educación basada en el examen empírico de los hechos demostrables antes de llegar a conclusiones; en su metodología incluye la educación física. Defendía un gran número de reformas, y colocaba en análisis el estudio de las cosas en lugar de los libros, defendiendo los viajes y apoyando las experiencias empíricas como medio de aprendizaje. Animaba a estudiar en un árbol más que en un libro sobre árboles, o ir a Francia en lugar de leer un libro sobre Francia, tomar lo cotidiano como parte del contenido educativo, visitar monumentos, imitar, observar y tener contacto con la naturaleza y de allí hallar el conocimiento. Proponía desarrollar las facultades del pensamiento ejercitándolas en el uso de la lógica y de la refutación de habladurías. Consideraba que la educación debía estar en armonía con la socialización de clase. Asimismo estaba convencido de que las enormes diferencias que se ven entre los individuos son mayoritariamente producto de la educación que de la naturaleza. Decía que una clase social debía ser consciente de lo que supone una educación adecuada para mantener su
lugar. Planteaba educar el cuerpo y el carácter y luego instruirse en los conocimientos imprescindibles que necesitaba el joven aristócrata para cumplir con la función social que le otorgaba el ser miembro de su clase, conocimientos como el saber leer y escribir; saber taquigrafía, gramática, redacción y versificación; también aritmética, astronomía y geometría; saber de historia, ética, derecho y retórica; hablar francés, latín y griego; y otras prácticas como esgrima, comercio y jardinería. Para Locke el concepto de clase, la condición socioeconómica, era supremamente importante y basaba su metodología en la educación dependiendo la clase a la que se pertenecía.
Rousseau con el “Emilio” inicio una nueva doctrina pedagógica, al poner al niño como centro y fin de la educación. Insistía en que los alumnos debían ser tratados como niños o adoloescentes, según el caso, más que adultos en miniatura, y que se debía atender a la personalidad individual. Proponía enseñar a leer en una edad posterior y que se debía estudiar la naturaleza y la sociedad por observación directa. Decía que el adulto se engañaba cuando pretendía que el niño tuviera interés por asuntos que le son indiferentes a su edad; que era un problema que la educación se basara en los intereses del maestro y no en los del niño. Proponía que el proceso educativo girara en torno al niño, que se valoraran sus intereses, sus capacidades y la forma en que se acercaba al conocimiento. Decía que era más importante la asimilación e integración del conocimiento que la acumulación de este. Rousseau estableció las características de la educación para una sociedad integrada por ciudadanos libres, que participan y deliberan sobre la organización de la comunidad y los asuntos públicos. Señalaba que el niño era un niño y había que tratarlo como tal, sin caer en el error de atribuirle conocimientos que no poseía y sin creer que tenía las mismas motivaciones que un adulto. Proponía que se le enseñara al niño, el mundo por medio de sus sentidos, que se le acercara a la naturaleza de manera natural, valga la redundancia, que los libros y las explicaciones no tenían sentido en esa etapa; decía que la observación y la experimentación, la interacción con el mundo por medio de los juegos era la mejor forma para que el niño aprendiera y desarrollara el sentido de discernimiento que era más importante que la acumulación de conocimientos. Expresaba que debían considerarse los intereses y capacidades del niño y estimular en este el deseo de aprender. Sus aportes en la educación del niño propuestas en el “Emilio” fueron valiosísimas, mas una cosa importante es que, sus propuestas se limitaban a la educación de los niños, solo al género masculino, las niñas debían seguir una educación convencional.
La educación NO tradicional se acerca al mundo real, a la naturaleza, a la cotidianidad del niño, a sus actividades y a sus intereses, de tal manera que él los puede observar, tocar, comprender, y vivir para darles significado.

Bibliografía.
ROUSSEAU, Juan Jacobo. Emilio o La Educación. Traducido por: VIÑAS, Ricardo. www.elaleph.com

Educación en la Antigua Grecia, Paideia y Areté.

Educación en la Antigua Grecia, Paideia y Areté.

“Entre los griegos y los romanos de la época clásica, la escuela tenía como ideal el formar una personalidad armoniosa, dotada de una educación intelectual, corporal y artística equilibrada que valorase la inteligencia, el saber, el culto a las artes y la elevación espiritual. Sólo una elite era considerada digna de recibirla” (Comisión Faure).
La base de la educación en la antigua Grecia era la Paideia, esta se centraba en la formación del ciudadano, debía dotar al individuo de conocimiento y control sobre sí mismo y sobre sus expresiones. El fin último de la enseñanza era la areté que era la excelencia, la perfección, era formar personas capaces de pensar, hablar y obrar con éxito.
Dicha formación estaba relegada a los hombres y no incluía habilidades manuales, ni saberes específicos en cuestiones mecánicas; se reducía también a una casta específica en la estructura de la polis griega, la aristocracia, a ciudadanos que dedicaban su vida a la participación en asuntos cívicos.
La Paideia centraba su enseñanza en las 7 artes de los hombres libres, las 7 artes liberales divididas en el “trívium” y el “quadrivium”, el primero hacía referencia a la gramática, la retorica y la lógica, el segundo a la aritmética, la geometría, la astronomía y la música. Las artes mecánicas no se tenían en cuenta para la formación de la aristocracia puesto que eran consideradas propias de esclavos.
La juventud masculina de la nobleza griega era educada para saber comportarse, saber hablar y saber ser parte del mundo. Se les enseñaba a perfeccionar su lengua, a ser elocuentes y a ser capaces de imponer sus propios puntos de vista. Los jóvenes eran confiados a un maestro, anciano y sabio, que les guiaba mediante consejo y ejemplo.
La adquisición de la areté era el eje de la Paideia, de la educación del joven griego en su camino para convertirse en hombre. Hacía énfasis en la disciplina y dominio del cuerpo mediante la gimnasia y la lucha, al igual que en artes como la oratoria, y la música, y también, en la matemática y la filosofía.
La Paideia reunía conocimientos de gramática, poesía y un cuidadoso dominio de la lengua; retorica y filosofía, la expresión oral cuidadosamente elaborada respondía a la obligación de mostrarse como un individuo refinado en el ágora, pues allí las habilidades de persuasión eran imprescindibles; matemáticas y otras ciencias puras indicaban una punto de vista objetivo y apartado de los asuntos comunes, esto era algo que se apreciaba mucho en un potencial legislador; las proezas en gimnasia y el comportamiento en combate confirmaban el dominio de sí y el carácter viril.
La areté es el atributo propio de la nobleza, y hace referencia a la formación de un hombre prefecto con equilibrio entre su acción y su palabra, nobleza en sus acciones, nobleza en su espíritu. La areté estaba ligada a la intención de los griegos de emular la belleza, de alcanzarla, de conseguir esa unión de belleza física y bondad, de valor y armonía espiritual.
La areté tenía mucho que ver, desde la época arcaica, con la valentía y la destreza en combate, consideradas virtudes viriles; hacia la época clásica el concepto de areté se acerco más a lo que hoy llamamos virtud, rasgos como astucia, magnanimidad, templanza y justicia eran parte de esta.
Los grandes pensadores de mayor influencia en la concepción de educación en Grecia fueron: Sócrates, Platón, Aristóteles e Isócrates y con ellos, y la visión que nos brinda Homero en su obra, la areté pasó por más de un cambio en su definición, a través de las épocas en la misma Grecia y hasta nuestros días; la palabra en español que se usa generalmente en la traducción de esta palabra es “virtud”, y esta no alcanza a describir todo lo que significo en Grecia. Los griegos usaban la palabra areté indistintamente para hablar de la excelencia humana, de la superioridad de los dioses y de la nobleza de algunos animales; para ellos la areté era una fuerza, una capacidad. Podían hablar de vigor y salud como areté del cuerpo, o de sagacidad y penetración como areté del espíritu. Fuerza, destreza y valor heroico; prudencia y astucia; nobleza, valentía o habilidad; honor, merito, soberbia; y algo curioso, aunque la Paideia y la nobleza solo hacía referencia a los hombres, en los poemas de Homero vemos que nombran la hermosura como la areté propia de la mujer y esta era venerada y honrada por dicha razón. Más según palabras de Jaeger: “La expresión del más alto ideal caballeresco unido a una conducta cortesana y selecta, y el heroísmo guerrero”, define mejor el sentido de la palabra areté.

Bibliografía.
JAEGER, Werner. Paideia: los ideales de la cultura griega. Libro primero al cuarto. Traducido por: XIRAL, Joaquin. México: Fondo de Cultura Económica, decimoquinta reimpresión 2001.